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Opinión

La estadística que viene no pregunta: pone precio

Las encuestas preguntan qué piensas. Los mercados de predicción, cuánto te juegas a que tienes razón. Por qué creemos que eso cambia la estadística.

Por el Equipo de foroprediccion.com. . 3 min de lectura.

Bocadillos de conversación: ¿Qué crees? ¿Cuánto te juegas? Un 30 % del voto. Un 55 % de gobernar.

Una encuesta te pregunta qué crees que va a pasar. Contestar no cuesta nada, y equivocarse tampoco. Un mercado de predicción hace otra pregunta: cuánto estás dispuesto a arriesgar a que tienes razón. Creemos que en esa diferencia cabe buena parte del futuro de la estadística.

De pesar un buey a poner precio a una idea

En 1907, Francis Galton estudió las papeletas de un concurso de feria en el que 787 personas intentaron adivinar el peso de un buey. Cada una dio su cifra. La estimación central del grupo fue de 1.207 libras y el buey pesó 1.198: una diferencia del 0,8 % (fuente 1). Galton tituló su nota "Vox Populi".

Cuatro décadas después, el economista Friedrich Hayek explicó por qué algo así funciona también con dinero de por medio. El conocimiento que hace falta para acertar no lo tiene nadie entero: está repartido en trozos entre miles de personas. Los precios sirven para juntar esos trozos sin que nadie tenga que reunirlos en una mesa (fuente 2).

Un mercado de predicción es esa idea aplicada a una pregunta concreta. Si un contrato que paga 1 euro cuando ocurre algo se compra a 0,70, el mercado está diciendo que le da un 70 % de probabilidad. Y lo dice gente que pierde dinero si se equivoca.

Lo que ya se ha medido

No es solo teoría. La Universidad de Iowa mantiene desde 1988 un mercado sobre las elecciones presidenciales de EE.UU. Tres de sus investigadores compararon sus precios con 964 encuestas de cinco elecciones, de 1988 a 2004. El mercado estuvo más cerca del resultado final que la encuesta de esas mismas fechas en el 74 % de los casos. El error medio de las encuestas fue de 3,37 puntos; el del mercado, de 1,82 (fuente 3).

En 2026, un documento de trabajo publicado por la Reserva Federal de EE.UU. ha comparado los precios de Kalshi con las encuestas y con otros indicadores para medir qué se espera de la economía. Su conclusión es que estos mercados ofrecen una referencia "de alta frecuencia" y "actualizada de forma continua" que es valiosa para investigadores y para responsables de política económica (fuente 4). Es un trabajo de sus autores, no una posición oficial de la Reserva Federal, pero el sitio donde se publica dice bastante.

Hasta el supervisor europeo de los mercados, que no es sospechoso de simpatía, escribe que estos mercados "pueden ofrecer ventajas informativas y analíticas" y que sus datos se difunden cada vez más en plataformas de información financiera como Bloomberg (fuente 5).

Qué cambia para la estadística

Tres cosas, a nuestro juicio.

La frecuencia. Una encuesta es una foto que tarda días en revelarse. Un precio cambia en minutos cuando llega una noticia. Quien quiera saber cómo ha sentado un debate electoral o un dato de paro no tiene que esperar al siguiente sondeo.

La forma del dato. La encuesta da un porcentaje de intención. El mercado da una probabilidad, que es lo que de verdad necesita quien tiene que decidir. No es lo mismo saber que un partido tiene el 30 % del voto que saber que tiene un 55 % de opciones de gobernar.

El incentivo. En una encuesta, mentir, exagerar o contestar sin pensar sale gratis. En un mercado, quien sabe algo tiene motivos para decirlo con su dinero, y quien no sabe paga por hablar.

Lo que no arregla

Sería hacernos trampas decir que el precio lo sabe todo. Un mercado con poco dinero se mueve con cuatro órdenes y dice poco. Un mercado se puede manipular, y los casos de uso de información privilegiada que cita el propio supervisor europeo existen (fuente 5). Y hay preguntas que solo una buena muestra puede contestar: un mercado no dice cuántos parados hay, solo cuántos espera la gente que diga el dato oficial.

Por eso no creemos que los mercados vayan a jubilar a las encuestas. Creemos que las van a obligar a explicarse. Cuando un sondeo diga una cosa y un mercado con dinero de verdad diga otra, alguien tendrá que justificar la diferencia. Esa conversación, que hoy casi no existe en español, es la que queremos tener en este foro.

Nosotros le damos un 70 %. ¿Y tú?

Fuentes

  1. Vox Populi. Francis Galton, Nature, vol. 75, págs. 450 y 451 (copia de Galton.org), 7 de marzo de 1907. Consultado el 1 de octubre de 2026.
  2. The Use of Knowledge in Society. Friedrich A. Hayek, American Economic Review, vol. 35, n.º 4 (texto en Econlib), septiembre de 1945. Consultado el 1 de octubre de 2026.
  3. Prediction Market Accuracy in the Long Run. Joyce E. Berg, Forrest D. Nelson y Thomas A. Rietz, Universidad de Iowa (publicado en International Journal of Forecasting, vol. 24, 2008), 2008. Consultado el 1 de octubre de 2026.
  4. Kalshi and the Rise of Macro Markets. Anthony M. Diercks, Jared Dean Katz y Jonathan H. Wright, Reserva Federal de EE.UU., Finance and Economics Discussion Series 2026-010, 2026. Consultado el 1 de octubre de 2026.
  5. ESMA Report on Trends, Risks and Vulnerabilities No. 2, 2026 (TRV Risk Monitor), ESMA50-1949966494-4282. Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), 10 de septiembre de 2026. Consultado el 1 de octubre de 2026.